Es una pequeña mariposa perteneciente a la familia de los licénidos (Lycaenidae), protegido en toda Europa y presente en España y Aragón, donde está además protegido por la legislación nacional e incluido en la categoría “De interés especial”.
En Aragón se conocen poblaciones en el Moncayo y las proximidades de Aguarón, y en zonas puntuales del Sistema Ibérico sur-occidental turolense. Es algo más frecuente en el pre Pirineo de Huesca y Zaragoza, y en los valles del Pirineo Axial, donde aparece en poblaciones discontinuas y locales, generalmente ligadas a pequeños prados de diente o siega próximos a áreas forestales.
En Aragón coloniza zonas de media montaña entre los 600 y los 1600 m., y los imagos presentan un corto periodo de vuelo situado en la primera quincena de julio
Se cree extinta en el Valle de Ordesa por la retirada del ganado trashumante tras su declaración como Parque Nacional. Las citas de la provincia de Teruel son antiguas, sin que se conozcan registros recientes. En la ibérica zaragozana es igualmente muy escasa y local, sin citas desde la década de 1980.
Científicos del Reino Unido han averiguado la razón por la que la mariposa Maculinea arion había llegado al borde de la extinción y han logrado sacarla de esa situación. Su método para resolver un problema ya antiguo, que han publicado en la revista Science, ha proporcionado herramientas muy útiles a otros proyectos dedicados a la conservación de insectos.
Su población comenzó a disminuir a mediados del siglo XIX. En 1950 se produjo un brusco descenso y en 1974 la M. arion se consideró una de las tres especies de mariposas que deberían establecerse como prioridad y emblema de la conservación de estos animales a escala mundial. Esta especie, que se consideró extinta en el Reino Unido en 1979, ha estado en el centro de la campaña de conservación ecológica que más tiempo ha estado en marcha. Según los autores, ya en 1931 se intentó proteger poblaciones locales de M. arion mediante la instalación de vallas que impidieran el paso a los coleccionistas de mariposas. Por desgracia, ésta fue una medida contraproducente, pues las vallas también cerraron el paso a herbívoros que contribuían al equilibrio del hábitat de las mariposas.
El profesor Jeremy Thomas de la Universidad de Oxford, miembro del Centro de Ecología e Hidrología del Reino Unido, comenzó a trabajar con un grupo de colaboradores a principios de la década de los setenta para hallar el motivo del declive de la M. arion en zonas donde en apariencia nada había cambiado. Este trabajo se realizó en el último reducto de esta mariposa, en Dartmoor, protegido por la categoría de Parque Nacional. Descubrieron que los cambios en la población de mariposas los provocaban unas hormigas.
La M. arion depende de una única especie de hormiga (Myrmica) para su propagación. Las mariposas hembra hacen la puesta en flores de tomillo. Tras su eclosión, las orugas caen al suelo y secretan sustancias químicas que atraen a las hormigas y hacen que las confundan con sus propias larvas. Las hormigas las transportan a sus nidos y las cuidan durante diez meses. En junio, las orugas forman una crisálida a la entrada de la colonia y emergen dos días después desde el interior del hormiguero convertidas en mariposas.
Los investigadores detectaron que la hierba del hábitat de las mariposas había crecido demasiado. Los ganaderos cada vez utilizaban menos los pastos de la zona para su ganado y los conejos consumían menos hierba debido a una infección vírica que habían sufrido en la década de los cincuenta. Este crecimiento adicional de la biomasa en el hábitat de las hormigas hizo que la temperatura del suelo disminuyera y la población de hormigas se redujera, lo que también provocó el declive de la M. arion.
Su absoluta dependencia de las hormigas no se comprendió en su totalidad hasta hace pocos años. «Los humanos son mucho más grandes que los insectos y es muy complicado apreciar que, lo que para nosotros pasan por cambios imperceptibles en un hábitat, puede tener efectos catastróficos en una especie como la atractiva e inusual mariposa M. arion. Una diferencia de apenas un centímetro en la longitud de la hierba puede cambiar la temperatura del suelo entre dos y tres grados centígrados. Si tienes el tamaño de una mariposa la diferencia es enorme», explicó el profesor Thomas.
En 1983, el equipo de investigación comenzó a reintroducir la M. arion en hábitats recuperados. En 2008, las colonias de mariposas habían aumentado de forma significativa y superaban en cantidad a las colonias existentes en la década de los cincuenta. Según el estudio, «hoy en día se aplica en otros países, a menor escala pero también con éxito, un tipo de gestión basado en los resultados obtenidos en el Reino Unido. En la clasificación mundial, la M. arion ha pasado de "Vulnerable" a "Casi Amenazada".»
La publicación de este largo estudio proporciona información y herramientas de gran utilidad a los científicos dedicados a la recuperación de otras especies de mariposas. Cuatro variedades de M. arion se encuentran amenazadas en todo el mundo y el método empleado por el profesor Thomas y sus colegas ha sido útil para las actividades orientadas a su recuperación.
En:
indisa,es y cordis.europa.eu


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